COMO PARA TENER MIEDO

Fecha de Publicación: 6/26/2010

 

EL POZO DE LOS DESEOS REPRIMIDOS

POR ÁLVARO CUEVA

COMO PARA TENER MIEDO

No sé usted pero entre los Golden Globes, las coberturas de la tragedia en Haití y el tema de los matrimonios entre personas del mismo sexo, llevo varios días de franco terror.
Comencemos por los Golden Globes (TNT). ¿Qué fue lo que pasó ahí? La verdad, nada del otro mundo.
Si no fuera porque se trata de un premio con tanto prestigio yo le diría que hubiera dado lo mismo verlo que no verlo.
¿Por qué? Porque la lluvia arruinó la alfombra roja, porque la ceremonia careció de encanto, porque no se sintió algo parecido al suspenso y porque los premios estuvieron tan divididos que se prestaron a que uno pensara que el verdadero objetivo de estos señores era quedar bien con todas las casas productoras de Estados Unidos.
Sí, ver a Sofía Loren siempre es un recordatorio de lo mágica que puede llegar a ser la industria del espectáculo. Sí, Martin Scorsese es un genio.
Pero qué coraje lo que pasó con los premios a lo mejor de la televisión.
Como usted sabe, “Mad men” volvió a ganar como mejor serie dramática y esto, por increíble que parezca, es una desgracia.
La razón es muy simple: “Mad men” es para la televisión del siglo XXI lo que las películas de arte para el cine de los años 60.
Es una joya indiscutible (yo la adoro), pero es una joya indiscutible que sólo han visto y verán muy pocas personas por las complejidades de su lenguaje televisivo.
En cambio, otros títulos que tienen enloquecidas a las multitudes como “Dr. House” y “True blood”, ¡caray!, ante esto, jamás van a ganar, y poco a poco los Golden Globes se van a ir convirtiendo en algo muy lejano para el gran público. Se van a hundir.
Mi sugerencia, igual que con los Primetime Emmys, es multiplicar las categorías y separar a la televisión de nicho del resto de la televisión para que todos los tipos de series tengan la oportunidad de recibir el premio que se merecen.
No es lo mismo “Mad men” que “Lost” como no es lo mismo “United states of Tara” que “The big bang theory”. ¿O usted qué opina?
Por otro lado, tengo una larga lista de quejas de lectores que están entre furiosos y decepcionados por las coberturas que la mayoría de los canales de la televisión abierta nacional han hecho de lo que ocurrió en Haití.
Acusan a los periodistas de ser demasiado protagónicos, a los noticiarios de practicar el sensacionalismo y a las televisoras de estar jugando al tianguis con la desgracia de esa pobre gente.
En parte tienen razón pero hay cosas que yo no me puedo dejar de preguntar:
¿Cómo se cubre una noticia de semejante magnitud? ¿Qué se dice cuando uno es enviado a reportar una nota así, pasa por las dificultades por las que pasa y lo único que tiene enfrente son esas imágenes?
¿Uno se debe de esconder para no ser protagonista? ¿Disfraza las tomas para no caer en el sensacionalismo? ¿Evita pensar que en otros noticiarios de otros canales hay otros periodistas compitiendo por la atención del público?
¿Cómo se improvisa un análisis sociológico en tan pocas horas, con tantos estímulos tan tremendos alrededor y con toda la carga del rollo corporativo, del “rating” y la competencia?
Yo no justifico ninguna de las pocas o muchas monstruosidades periodísticas que han salido al aire pero no todo el mundo lo ha hecho mal.
Desde la radio con cámaras (Radio Fórmula, MVS) y la convergencia de medios (Milenio Televisión, Cadenatres), que han hecho un trabajo de lo más completo y profesional, hasta un Carlos Loret de Mola que llegó primero y una Hannia Novell que jamás perdió la compostura y que se atrevió a hacer crítica cuando nadie más la estaba siendo.
Me recomendación es: mesura y capacitación. Nunca está de más prepararse para cubrir bien esta clase de noticias, nunca está de más ser autocrítico y hacerlo mejor.
Por último, quiero denunciar un fenómeno que me está empezando a preocupar: el divorcio que se está dando entre la información que manejan los noticiarios de las grandes cadenas y la que manejan los pequeños canales de nicho.
Es como si pertenecieran a realidad diferentes, como si trabajaran para dos países distintos.
Me preocupa porque la información es la información y hay temas que se tienen que analizar “vendan” o no como el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Seguramente usted también lo vio, fue increíblemente bueno sintonizar lo que se hizo en el Canal del Congreso (“Reflexiones desde el congreso”), Cadenatres (“Mikorte informativo”), Milenio Televisión (“Milenio noticias”) y Proyecto 40 (“Código”) al respeto.
Grandes coberturas y debates entre gente con posturas diferentes, notas, números, reportajes.
¿Y en El Canal de las Estrellas y Azteca 13? Nada. Si acaso una mencioncita perdida entre el pronóstico del clima y los deportes, y nada más.
¿Ahora entiende cuando le digo que llevo varios días de franco terror? Es como para tener miedo. ¿A poco no?

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